Pies, para qué os quiero.

Este post es un clásico de la temporada. De hecho creo que lo voy a repetir unas cuantas veces hasta que junio esté bien avanzado, porque el tránsito del invierno al verano no lo hace todo el mundo en condiciones óptimas. Ayer mismo estuve comiendo en un restaurante al borde del mar, y tuve que…