Una semana de “rodríguez” al año, no hace daño.

Todos los veranos me toca quedarme unos días de “rodríguez”. Si esto se lo cuentan a José Luis López Vázquez o a Toni Leblanc en 1965 hubiera dicho que estamos locas. ¿Que una mujer se queda en casa, en la ciudad, para trabajar mientras su marido se va de vacaciones al pueblo? Ja, ja, ja!!!!!!!…