Hoy no tengo ganas de escribir sobre nada.

Hoy no tengo ganas de escribir sobre nada. Cuando la muerte saca sus cuchillos a pasear, no hay santo que lo detenga ni fiesta que guardar que pueda parar su sed y su hambre. El brutal accidente de tren me muestra una vez más lo vulnerables y débiles que somos, y lo fácil que es…