En primavera también hay rebajas y chollos.

Una de las cosas buenas que tiene el fútbol los sábados es que te puedes ir de compras sin que tu “contrario” diga ni mu, pues está más preocupado en el horario del Barça que en el número de bolsas que traes. Así que el pasado finde me fui a las 6 de la tarde…